Sellos postales
La filatelia es un archivo visual que preserva la memoria de cada época a partir del desarrollo del sello postal. Un caso especial fue la Guerra Civil española donde la propaganda se convirtió en un arma básica ampliamente usada por ambos bandos debido a su carácter ideológico.
Como mecanismo de propaganda, el sello utiliza la selección y simplificación de conceptos e imágenes, su repetición sistemática y la retroalimentación de actitudes afines a un régimen político. Los sellos postales pasan de ser meros instrumentos administrativos a convertirse en vehículos simbólicos al servicio de la legitimación de un proyecto político. El gobierno republicano y el bando sublevado utilizaron el franqueo para legitimar su causa.
Se han documentado más de 5.700 sellos, de los cuales aproximadamente 2.500 son republicanos y unos 3.700 pertenecerían al bando sublevado. Estos sellos fueron emitidos por ayuntamientos, entre los que se encontraban capitales de provincias y pequeñas localidades e instituciones que fueron utilizados como franqueo benéfico de uso voluntario. Algunos de estos sellos tenían alto valor simbólico, y otros que incluían sobrecargas o modificaciones para adaptarlos al territorio.
Los sellos del bando sublevado incluían símbolos como: el yugo y las flechas o la cruz; lemas como Arriba España o Una, grande y libre o imágenes de personajes históricos como Isabel la Católica y el Cid. De esta forma, se comenzaba a conectar con un pasado histórico que estuvo presente posteriormente en la España de Franco. Esta operación mitificadora de exaltación militar, imperial y religiosa permitió al régimen franquista presentar desde sus primeros momentos su ideología como heredera legítima de una tradición gloriosa.
Algunos sellos ordinarios emitidos durante la II República, conocidos como sellos patrióticos, eran sobreimpresionados de forma autorizadas o no por los sublevados, añadiéndoles un texto con matiz político como podía ser el lema “Viva España” en tinta que no altera el valor de franqueo ni tacha la leyenda República. El sello de Gaspar Melchor de Jovellanos es un ejemplo.
La estrategia republicana centró su propaganda filatélica en la emisión de sellos que incluían lemas antifascistas, en los que se rendía homenaje a figuras clave - o al Ejército Popular en el ejemplo aquí- o que incluían alegorías de la República. El objetivo era contribuir a través de los sellos a mantener la moral alta. La emisión de estas series especiales, como la del correo submarino que se ve aquí, que se pagaban en monedas fuertes, permitió la compra de armamento.
Gran parte de las viñetas que se emitieron a nivel local por ambos bandos, como los ejemplos de Lucena en la zona sublevada y Peñarroya Pueblonuevo en la Republicana, llevaban el nombre del municipio y circulaban tanto a nivel municipal como en la propia zona republicana o sublevada.
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