Canciones españolas, op. 100
Creator: Shostakovich, Dmitri (1905-1975)
Contributor: Lukonin, Mikhail
Source:
YouTube, https://www.youtube.com/watch?v=G-WuTreW73c
Date Created: 1956
Extent: 1 item
55.7558, 37.6173
Durante la Guerra Civil, el Gobierno de la República organizó la evacuación de niños a distintos países, entre ellos la Unión Soviética. Su regreso estaba previsto una vez terminada la guerra, pero la victoria de Franco, seguida por la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría, hizo que muchos de ellos permanecieran en la Unión Soviética durante décadas. La historia los recuerda colectivamente como los “Niños de Rusia”.
Aunque llegaron a integrarse plenamente en la sociedad soviética, conservaron un fuerte sentimiento de identidad española. El español siguió hablándose dentro de la comunidad, y las conmemoraciones de la República, las representaciones teatrales, las veladas literarias y los actos musicales contribuyeron a mantener viva la memoria del país que habían dejado atrás.
En ese esfuerzo por conservar sus raíces, la música desempeñó un papel fundamental. Las canciones que habían llevado consigo desde España acompañaban las celebraciones escolares, las reuniones familiares, los coros aficionados y los actos conmemorativos organizados por la comunidad republicana, transmitiéndose de generación en generación, sobre todo por tradición oral. Lejos de perder su significado con el paso del tiempo, aquellas canciones, que habían formado parte de la vida cotidiana en España, adquirieron un nuevo valor en la URSS, donde se convirtieron en un símbolo de identidad y de memoria para toda una generación marcada por el exilio.
Uno de los niños que contribuyeron a preservar ese legado musical en el exilio fue Iván Cobo. En la década de 1950, su esposa, Liudmila Cobo, dio a conocer varias de aquellas canciones a la célebre mezzosoprano Zara Dolujánova, que enseguida reconoció su extraordinario valor musical e histórico. Poco después, fue la propia Dolujánova quien hizo llegar aquellas canciones a Dmitri Shostakóvich, que realizó arreglos para voz y piano de seis de ellas y las reunió en el ciclo Canciones españolas, op. 100.
La Guerra Civil Española no era un tema nuevo para Shostakóvich. En noviembre de 1936 había compuesto la música incidental de ¡Salud, España!, una obra que presentaba la defensa de la República española como parte de la lucha internacional contra el fascismo. Compuestas veinte años después, durante el Deshielo de Jrushchov, las Canciones españolas pertenecen a un momento histórico muy distinto. En ellas, los combates, los discursos y las consignas políticas dejan paso al recuerdo de quienes llevaron aquellas canciones consigo al exilio.
El origen de este ciclo no está en la recopilación de música tradicional en España, sino en la pervivencia de la tradición musical española entre la comunidad del exilio republicano en la Unión Soviética. Está formado por seis arreglos de melodías tradicionales: “Granadina” (Adiós, Granada), “Mozuca”, “En Samir de los Caños”, “Ronda”, “Eres alta y delgada” y “Soñé”. Algunas procedían de las regiones del norte de España de las que habían partido muchos de los niños evacuados; otras circulaban desde mucho antes de la Guerra Civil a través del cancionero popular y la zarzuela.
Shostakóvich abordó estas melodías con una notable contención. En lugar de reelaborarlas o transformarlas en vistosas miniaturas de carácter nacional, respetó casi por completo sus líneas melódicas y concentró su aportación creativa en una sutil armonización y en unos acompañamientos pianísticos que realzan, sin eclipsarlo, el carácter de las canciones originales.
La interpretación de Mijaíl Lukonin es una de las mejores versiones de este ciclo. Permite escuchar las melodías que viajaron desde la España republicana hasta la Unión Soviética, donde Shostakóvich las convirtió en Canciones españolas, op. 100, aunando la tradición musical popular española con su inconfundible lenguaje compositivo.
SGF






