Hungría

Entre 1920 y 1944, Miklós Horthy gobernó Hungría como regente. El país estaba intentando recuperarse del trauma de las consecuencias de la Primero Guerra Mundial. Bajo el Tratado de Trianon, el país perdió dos tercios de su territorio y más de la mitad de la población. Como resultado, muchos húngaros o se reasentaron en lo que quedaba de Hungría o emigraron a Europa occidental o las Américas. En una Hungría conservadora que luchaba por sobrevivir, grupos derechistas y de ultraderecha se hicieron cada vez más fuertes, aumentó la discriminación contra los judíos y, conforme se aproximaba la Segunda Guerra Mundial, el país se aproximó más a la Alemania Nazi. La oposición al régimen corrió a cargo de grupos de izquierda, desde los socialdemócratas a los comunistas, que creían que los procesos vistos en Italia y Alemania en los años treinta estaban teniendo un efecto cada vez más nocivo en Hungría y por lo tanto manifestaron su solidaridad con los movimientos de izquierda y antifascistas de todo el mundo. Fue en estas circunstancias cuando las noticias de la Guerra Civil española llegaron a los húngaros dentro del país y en muchas otras partes del mundo. Mientras que el gobierno húngaro prohibió a sus ciudadanos tomar parte en la guerra de España, muchos húngaros viajaron a España para apoyar la causa de la República de varias maneras: como miembros de las Brigadas Internacionales, haciendo trabajo político o de propaganda y documentando la guerra.